La receta para dejar de ser una papa futbolera de sillón

pan de eloteEl postre es mi tiempo favorito de cualquier comida, creo que podría comer postre todo el tiempo. Estando en una comida familiar, ya cuando habíamos terminado una de las señoras trajo a la mesa un fabuloso Pan de Elote, si no lo has comido te están perdiendo de un manjar.

Todo mundo se lo comió, los comentarios eran “que rico está”, “qué sabroso te quedó” y no faltó el ya conocido “me tienes que pasar la receta”, la cocinera dijo “Uyyy es bien fácil” y empezó a decir todo lo que llevaba y cómo hacerlo.

La verdad es que sonó muy fácil prepararlo y pensé que lo intentaría, pero la verdad es que no lo hice.

Cuando escucho hablar a los empresarios y sobre todo cuando dan algún consejo de cómo empezar he notado que se les hace fácil decir  “Pon tu negocio”, “comienza”, “haz lo que te gusta”, “sigue tu pasión”. Los que ya han emprendido saben que es complejo y que requiere tenacidad (no terquedad),  también saben que es como haber trazado un camino que será más fácil recorrer la próxima vez que comiences a hacerlo. Quien ya ha cruzado el laberinto sabe por dónde ir y a todo mundo le dirá que es fácil, como hacer el Pan de Elote.

Piensa en aquel truco de magia de cortarse el dedo pulgar con la otra mano, si no lo conoces aquí está el video.

Una vez que sabes el truco, te parece sencillo, bien fácil, no tiene chiste. Pero cuando no sabes es un misterio, se convierte en magia.

Alguien que va a cruzar el camino de ser empresario por primera vez sin ayuda o sin un socio que ya conozca el camino, tiene un miedo terrible, incluso puede ser un miedo que paralice sus intenciones.

Recuerda que para lo malo la intención es lo que cuenta, pero para lo bueno la acción es lo que cuenta.

De nada servirá que tengas toda la intención, las ganas y la actitud del mundo si tu comportamiento es totalmente contrario.

“Quiero abrir un negocio, una pizzería”, pero me pongo a ver el futbol el sábado y el domingo porque estoy cansado de todo el trabajo de la semana, el fin de semana siguiente si voy a ver los espacios que hay disponibles para rentar. ¿Lo ves? existe la actitud porque quieres hacerlo, quieres ir la próxima semana a ver los locales, pero no existe el comportamiento que respalde a tu actitud.

Es como decir que quieres bajar de peso, pero cada viernes te vas a comer tu hamburguesa doble y te conviertas en una papa en un sillón viendo tele o revisando constantemente tus notificaciones  en redes sociales.

couchpotato
Tal vez si me como las uñas de papa sea una buena botana para ver este partido taaaan interesante

 

Emprender en esencia no es sencillo sobre todo para quienes no lo han hecho en su vida, precisamente por la falta de acción y experiencia para hacerlo. Para evitar la inactividad al comenzar tu negocio o empresa es necesario crear una memoria muscular, pero en tu cerebro.

¿Te suena familiar que vas conduciendo y de pronto te das cuenta que ya pasaste por un lugar donde no recuerdas haber pasado en ese momento?, ¿o que ya tienes tiempo sin jugar basquetbol, pero después de un par de tiros todo vuelve ser a lo que solía ser? a esto se le llama memoria muscular, tu cuerpo (incluyendo tu cerebro) puede hacer cosas de forma automática cuando ya las ha hecho una y otra vez. Así como sentarte y cambiarle al futbol los sábados.

Te propongo lo siguiente, inserta acciones pequeñas relacionadas a comenzar tu negocio cada semana, no importa que tan minúsculas sean, no te dejes llevar por querer hacer mucho, no te avoraces, manten actividades simples. De esta manera el hacerlas no dependerá de tu motivación. Te ha pasado que tienes algo que requiere mucho tiempo y no lo haces, como organizar tu ropa que ya está toda amontonada o limpiar la cochera, y a pesar de que en un fin de semana tengas un par de horas no las usarás para eso, no te sientes motivado. BJ Fogg  profesor de la Universidad de Stanford y experto en cambio del comportamiento humano, dice que esto se debe a que esas actividades no tienen una motivación y son demandantes de tiempo, no son fáciles de hacer,  y entre más complejas sean de hacerlas y la motivación sea baja están condenadas a formar parte de los últimos lugares de nuestra lista de quehaceres.

Un buen ejemplo para la pizzería de una acción sencilla que no requiere de mucha motivación es “llamar al local vacío que vi en la Avenida Siempre Viva”. Fogg también comenta que es importante definir un elemento que dispare la acción, puede ser una alarma en tu calendario o en tu smartphone, tal vez ese disparador es que un amigo  te pregunte si ya lo hiciste mandándote un “whats” antes de que termine la semana.

Llamo para solicitar informes del local de Avenida Siempre Viva
“Le voy a llamara para ver si ya preguntó por el local en renta”

Cada actividad que hagas será un triunfo pequeño, sabrás que es un triunfo porque te sentirás recompensado solo por hacerla. Estas pequeñas actividades se estarán acumulando, evitarás sentirte abrumado por hacer tareas demasiado demandantes en energía o en dinero. Poco a poco se irá rompiendo con ciclo del viejo hábito (claro esto no es magia, no sucederá de la noche a la mañana) y generarás un cambio de comportamiento.

Al hacer estas acciones una y otra vez estas formarán parte de tu nueva memoria muscular y es cuando entonces te parecerá que emprender es una tarea sencilla, habrás logrado cambiar tu comportamiento, no solo tu actitud.

 

Jesús

 

P.S. Deja en tus comentarios qué es aquella actividad que harás esta semana para iniciar tu negocio.

P.P.S. Si te gustó esta publicación compártela con tus amigos que son papas de sillón.

 

 

 

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One Comment

  1. Pepe Pecas noviembre 12, 2015 Reply

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