No te voy a contar mi idea porque luego me la roban

robaideaCuando alguien decide y toma acción a emprender siempre sucede en base a una idea que a alguien le llegó a la mente, una idea tan singular que transformará el solucionar una necesidad en dinero.

 Pero aquí  es cuando ocurre algo muy curioso porque estamos acostumbrados a pensar que las ideas por sí solas valen oro, dinero, la trascendencia o el éxito que buscas, pero la verdad es que no es así, las ideas necesitan ser ejecutadas, de lo contrario no sirven de nada.

 

Una idea sin ejecutar es como tener un Ferrrari estacionado el 100% del tiempo, es un desperdicio, una lástima.

Y si bien tu idea puede ser tan genial como uno de los mejores modelos del Cavallino Rampante, será también un desperdicio que no la uses, que no la compartas y que no la ejecutes.

Tus buenas ideas deberían de seguir este camino: generala –> analizarla –> compartirla –> ejecutarla

Piensa en 3 ideas que hayas tenido en el último año, que tu crees serían un gran éxito comercial, el muy buen negocio para establecer en esa colonia, la gran idea de comercio que le hace falta a tu ciudad. Se que tienes más de 3, vamos… estás leyendo este blog, significa que estás relacionado con la cuestión de emprender (o al menos quieres hacerlo). De esas 3 ideas ahora dime ¿cuántas pusiste en práctica?, es más… ¿cuántas de ellas las compartiste con alguien más?

-No, lo que pasa es que esas ideas no se comparten, ¡me las van a robar!

Bien.. el problema no es que alguien quiera robarse tu idea, el verdadero problema sería que nadie estuviera dispuesto a robársela, eso sería un gran indicio de que tu idea no tiene lo que necesita para convertirse en un éxito.

Generar ideas no es algo sencillo, yo creía que sí porque se me  a mí se ocurrían varias desde que estaba en secundaria, pero a lo largo del camino me he encontrado a mucha gente que no genera absolutamente nada de ideas, o bien lo que se le ocurre es corriente, sin ningún diferenciador. Así que si eres un generador de ideas, estás en el camino correcto, pero ese camino tiene grandes obstáculos y el primero de ellos está en ti.

Cuando tienes una idea, primero te ilusiona, la llevas lejos, muy lejos, lejísimos (pero en la mente), hasta comienzas a sentir todo lo bueno que representa, pero aún no es real. Poco a poco bajamos de esa nube a la idea original, la analizamos, la re-pensamos, vemos por qué funcionará o no y es cuando descartas las ideas ordinarias de las que son buenas y las que son altamente valiosas.

A muchos, y casi estoy seguro que también te ha pasado, ya que tenemos nuestra idea valiosa la guardamos solo para nosotros, esperando el momento de ejecutarla. Es ahí cuando una idea puede bloquearse y jamás tomar vida, se queda encerrada en esa “bóveda de ideas valiosas” donde simplemente están perdiendo su valor, es como si nunca se te hubieran ocurrido.

Las ideas son valiosas en potencia, pero no por sí mismas, Steve Jobs no hizo de Apple una empresa dominante por idear el iPhone, lo hizo por hacer del iPhone una realidad.

Creo que necesitaré crear algo más grande.
“Creo que necesitaré algo con pantalla más grande”.

Se que te costará trabajo compartir tu idea, es normal que ocurra, que te de un poco de miedo a que te la roben, a que la critiquen fuertemente y tu visión de todo lo bueno que te daría tu idea se esfume, pero si así ocurriera… tienes que aceptar que aún no era realidad y que no estabas haciendo nada con ella. No te digo que se la compartas a la primer persona que te encuentres,  para eso tienes un mentor que te haga ver tu idea desde otro punto de vista, que la critique y haga preguntas que quizá no te habías hecho, procura ser objetivo y no solo defender tu idea por defenderla tercamente. Si tu idea se trata de acercarte a un tipo de mercado, lo mejor será que te acerques  una o varias personas representativas del mismo y sin afán de venderles nada, coméntales “¡Hey, tengo esta idea que consta de X y Y! – ¿qué puedes recomendarme?”, nadie se niega a dar recomendaciones y si las encuentras del mercado o tribu que quieres alcanzar ¡qué mejor!

Existen eventos donde la gente comparte sus ideas para ejecutarlas y conocer personas que pueden contribuir, un ejemplo es Startup Weekend
Existen eventos donde la gente comparte sus ideas para ejecutarlas y conocer personas que pueden contribuir, un ejemplo es Startup Weekend

Otra forma de compartirla y validarla es que cuando alguien que sabes que tienen buen sentido de los negocios te pregunte “¿Cómo estás?, ¿Qué has hecho?”… no solo te limites a contestar “Muy bien, he estado ocupado” y cambies a otros temas. Puedes salirte un poco del guión y comentar en 10 segundos que estás planeando comenzar a a ejecutar -pon aquí tu idea expresada en 10 segundos-, si es muy buena, generará interés de la otra persona y te hará preguntas, que claro algunas sabrás como contestarlas y otras tal vez te puedan sugerir algo.

En lo personal, me ha ocurrido que cuando expreso a alguien más una de mis ideas, me deja de gustar, al escucharla de viva voz, de inmediato noto que algo le falta, que no está bien estructurada y necesitaré rediseñarla o bien desecharla.

Uno de los aspectos más importantes de compartir una idea, de socializarla, es precisamente que se sembrará en las mentes de las otras personas y si estas no son codiciosas o envidiosas, tu idea puede llegar a conectarte con la gente adecuada para que se ejecute (inversores, especialistas, personas que quieren contribuir) y mejor aún llegar al mercado que comprará la solución y beneficios de tu idea.

Esa es la finalidad del tercer paso, que jamás se daría si hubieras metido a tu idea en “la mística bóveda de ideas valiosas”.

Una vez que derribaste ese muro que no te dejaba compartir tu idea es tiempo de ejecutarla. Aquí no vale mucho la pena quedarse quietos, se necesita tomar acciones, no importa lo pequeñas que sean, necesitas moverte. Hacer llamadas, reunirte con gente, procura tener cuidado de enfocarte en las cosas que agregan valor y no en aquellas que pueden ser un distractor y  engañan a tu mente de que estás haciendo algo.

- “Oye Logan, ¿cómo vas con el negocio de hacer Tijeras de Adamantium?”

>>”Ahora estoy trabajando duro, estoy definiendo el logo, aún no se qué colores y qué tipo de letra usar, quiero tenerlo pronto para mandar a hacer mis tarjetas de presentación, quedarán hermosas, cero equis”

Lo que en realidad  está haciendo Logan es postergar la verdadera acción y hacer cosas que tal vez le darán un toque distinto, pero que no solucionan el problema de alguien. Recuerda que cuando una persona compra tu producto o servicio, lo que realmente está haciendo es comprar la solución, no tu compañía, menos tu logo.

Uff, hacer ese logo solo me tomó un mes, que gran avance.
Uff, hacer ese logo solo me tomó un mes, que gran avance, ahora voy a descansar

Las actividades en la hora de la ejecución serán muy distintas dependiendo de la idea, pero todas requerirán que hagas las cosas hoy y no mañana, no para luego. Nunca se van a poner las cosas más fáciles que el día de hoy, habrá crisis, desastres naturales, cambios políticos, económicos, nadie puede asegurarte que en un año no los habrá, lo que si te puedo asegurar es que un año habrá pasado un año más de tu vida.

 

Jesús

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