Vamos a poner un negocio

Ándale, vamos a poner un negocio, ahora sí va en serio
Super negocio Carlitos, vamos a hacer botellas gigantes de champagne para fiestas

¿Recuerdas aquella vez que después de unos tragos tu y tus amigos comenzaron a decir?

- “Vamos a poner un negocio”

- “Sí no ma%$#, yo sí le entro”

- “¡Yo también, hip!”

Todo mundo estaba entusiasmado (obviamente), ya habían pensado de donde sacar el dinero, a quién pedirle prestado, quienes serían sus primeros clientes e incluso hasta responsabilidades y porcentajes de propiedad de la empresa habían repartido. Yeah! Un plan millonario en minutos

Luego ya el domingo con la resaca a todo lo que daba y sin la influencia de “desinhibidores”, la idea del negocio millonario se esfumó. Llegaron los pensamientos de eso no se va a poder, no quiero trabajar con fulano, me da miedo pedir ese préstamo, mejor continúo con lo que estoy haciendo, ya se les olvidará a los demás.

Esto le puede ocurrir a muchos, con la euforia y los amigos aparecen buenas ideas, pero no son nada buenas si solo se quedan en la plática de la fiesta. Las ideas que realmente tienen valía son aquellas que se ejecutan.

Hay un dicho que va así “Para las malas acciones la intención es lo que cuenta, para las buenas acciones la acción es lo que cuenta”.

De nada sirve que tengas la intención de ayudar a la gente si cuando se trata de actuar no haces nada. De nada sirve si dices “Este año tengo la intención de hacer una donación al asilo de ancianos” y  lo que haces es esperar a que pase todo el año y de nuevo vuelvas a tener la misma intención. Ah y no te confundas, darle like o me gusta a una página en apoyo a algo, es una mera ilusión si no lleva una acción clara.

De nada sirve que tengas la intención de bajar de peso, de ganar más dinero, de conocer el mundo, de iniciar un negocio o empresa si no lo haces. Dice Chava flores en una de mis canciones favoritas de todos los tiempos “A qué le tiras cuando sueñas sin cumplir”, recuerda que es mejor el 80% de algo real que el 100% de algo imaginario, ten cuidado si tu futura empresa ha permanecido en la imaginación por semanas, meses, incluso años, podrías haber caído en el vicio de ser un soñador.

duermeee soñando... con tus  ojos tan plenos despiertos, con tu corazón lleno y radiante, alucinante, tan lleno de amooooor ♫ ♪♫♪ ♫
dueeerme soñando… con tus ojos tan plenos despiertos, con tu corazón lleno y radiante, alucinante, tan llenooo de amooooor ♫ ♪♫♪ ♫

Y no hay nada de malo en soñar porque es una de las formas en las que podemos ejercitar a nuestra mente a ser creativos, a pensar en buenas ideas, incluso ideas repetidas pero mejor ejecutadas. Pensar es uno de los grandes privilegios que tenemos como seres humanos, soñar es el siguiente paso, se rompen muchas limitaciones e inhibiciones, es por eso que cuando estás tomando con tus amigos la imaginación se desata y organizas una empresa en minutos. No quiero decir que necesitas pasártela borracho para ejecutar tu empresa, me refiero a que practiques tu generación de ideas, que dejes que las ideas fluyan aunque en un inicio parezcan tontas puede ser un producto, puede ser un curso, puede ser un servicio. Como en este blog queremos que hagas y no solo leas, tómate 10 minutos y haz una lista de todas las ideas de negocio que se te vengan a la mente, ojo tienen que ser específicas:

  • saber a qué tipo de personas va dirigido
  • en donde o incluso si será virtual
  • si será algo adicional a lo que ya haces o bien si lo quieres hacer de tiempo completo

Agrega incluso aquellas ideas que ya has venido postergando, cierra tu laptop, apaga las cosas que te distraigan, toma un papel y un lápiz y comienza ¡ya!

Te sugiero hacerlo en papel y lápiz
Te sugiero hacerlo en papel y lápiz, no filtres, solo escribe tus ideas en estos 10 minutos

 …

Si continuas leyendo es porque ya hiciste lo anterior, en caso de que no, te recomiendo seriamente que lo hagas porque de lo contrario solo te llenas de datos pero no haces nada, te conviertes en un obeso de la información.

Lo que acabas de hacer fue un buen ejercicio, ya comenzaste a actuar pero no te confundas aún queda mucha acción de por medio y es donde la gran mayoría se estanca, en la ejecución.

Si quieres aprender a nadar tienes que mojarte, obviamente no te vas  a meter en lo más hondo o en un río rápido, necesitarás ser precavido, probar las ideas que has generado, saber si en realidad serán rentables, porque seamos honestos, queremos que el negocio que genere dinero. ¿Cómo lo harás?

Te presento a la “Técnica de la certeza de pago”. Esta técnica la aprendí de Ramit Sethi en uno de sus cursos de I Will Teach You to be Rich y consta de hacer 3 preguntas de sí o no a cada una de tus ideas:

  • ¿Las personas a las que va dirigida mi idea tienen dinero para pagarme?
  • ¿Las personas a las que va dirigida mi idea están dispuestas a pagarme?
  • ¿La idea es algo que encuentro intelectualmente estimulante?

La idea con la que te sugiero empezar es con aquella en la que todas las respuestas sean sí. Estoy seguro que en más de alguna tendrás duda. Dice  Francisco Camargo, quien fue mi profesor de Clínica Empresarial en el Tec de Monterrey,  ” que una suposición es un supositorio mal puesto”. No asumas respuestas, necesitas preguntar a la persona o al cliente en cuestión si lo que tu creíste o interpretaste es realmente correcto. Con esto me refiero a que tendrás que ir con clientes potenciales y preguntarles aquello que estás dudando.

-¿Cómo voy a saber con quién ir?

¡Ah!, por eso cuando escribiste tu lista de ideas tenías que ser específico con el tipo de cliente que buscabas.

Este ejercicio no basta con hacerlo una sola vez, puedes repetirlo y repetirlo cambiando configuraciones en las ideas que generaste; por ejemplo, algo que no funciona en un ambiente local tal vez pueda ser un éxito en línea, tal vez sea un éxito en una ciudad más grande o más pequeña, algo que pensaste sería para las mujeres quizá tenga más éxito si lo limitas a mujeres entre 20 y 30 años.  El punto es que no descartes tu idea de negocio porque no funcionó, adáptala, seguramente hay algo que desde la técnica de certeza de pago no estaba funcionando. Empieza a ajustarla por ahí.

Si te gustó esta publicación, compártela con tus amigos que siempre te están diciendo “Oye wey, vamos a poner un negocio”.

Jesús

 

 

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